|
EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES
El fenómeno de la migración trae consigo una transculturización; una modificación de los valores culturales propios de la población inmigrante que consciente e inconscientemente van absorbiendo y modificando sus valores culturales y pautas de conducta y a su vez los inmigrantes con su sola presencia y comportamiento modifican las pautas de conducta de las sociedades de acogida en una forma quizás menos visible pero no por ello inexistente. En ocasiones se identifican los cambios culturales con la desculturización y por lo tanto con lo negativo, pero no todos los cambios culturales son negativos, así como todos los rasgos culturales tampoco son positivos. Es quizás en el ámbito de los roles de género y sobre todo en la visualización de la posición de la mujer, donde los cambios culturales que se están produciendo se pueden considerar pasos adelante hacia la equidad y por lo tanto como muy positivos. A diferencia de otros colectivos de inmigrantes en la región de Murcia, la mujer cañareja está fuertemente integrada al mercado laboral. En ocasiones son ellas las que han abierto camino y han emigrado las primeras. Junto a este hecho juega un rol importante las percepciones de las mujeres y hombres inmigrantes sobre las relaciones de género en España y sin que estas llegan actualmente a la equidad, si constituyen un cierto modelo o actitud a seguir por las mujeres cañarejas. Es decir las mujeres se sienten motivadas y respaldas social y legalmente y los hombres cuestionados e impelidos a un cambio de conducta. Esto es especialmente destacable en el caso de la violencia doméstica. Es muy significativo que de las cinco asociaciones con las que trabaja el proyecto en la región de Murcia, tres están dirigidas por mujeres. Las mujeres han accedido a cargos de poder (dirigencia de las asociaciones) sin que por ello cambie automáticamente el estilo de liderazgo (no disponen de otros parámetros), ni se expanda el espacio para la expresión de las necesidades de las mujeres de las asociaciones. La mujer cañareja en Murcia está sometida a una fuerte presión. Las largas jornadas laborales; las obligaciones financieras para con los que dejaron en sus comunidades; el hecho de compartir vivienda con otra familia o allegados y la preocupación por los hijos que quedaron en Cañar, les provocan un fuerte nivel de estrés. El proyecto no puede por tanto constituirse en una carga extra para las mujeres sino en un apoyo. Además de que las mujeres tendrán un lugar prioritario en las actividades a desarrollarse con las asociaciones, el proyecto les ofrecerá un espacio propio de ellas y para ellas, facilitado por expertas en el trabajo con mujeres. No se desecha la asimilación de nuevos conocimientos, pero se trabajará, en primera instancia, de manera más intensa el nivel de los afectos y de la autoestima. Objetivo general
S谩b, 06/09/2007 - 10:43
|